domingo, 11 de marzo de 2012

Vicenç Sanz Salvador, el escultor de Sabadell

Pase hace poco, lo intente más tarde y luego lo deje estar.
Debo pasar por un lugar pero nunca encuentro el momento.

Pasan las semanas, los meses y la persiana esta siempre echada, no le doy importancia, hay tiempo.

El mundo me absorbe, y solo en vagos pensamientos, tengo en mi mente pasar por allá.

La tiendecita siempre esta cerrada, es la puerta que nunca se abre en el film el "El sexto sentido" en el que Bruce Wilis intenta abrir una puerta cerrada, es ese momento que no le prestas demasiada atención, es un momento que siempre pasa.

No has notado alguna vez que algo se escapa por el rabillo del ojo, ¿una mancha , una sombra?, eso que no se puedes mirar directamente, pues nuestra visión le hiere por el mismo hecho de contemplarlo, se le llama futuro, sombras del pasado o de amigos que se fueron, que en ese momento te avisan, o te llaman, que en ese momento, te hacen llorar, cuando te tocan.


¿Como describir un momento tan fugaz y anecdótico?, un momento que ni siquiera es retenido en la memoria de lo efímero que pasa cada día, lo que pasa en lo cotidiano.

¿Como no me di cuenta de lo que pasaba?, es que acaso estaba tan ciego que no veía más allá de lo obvio, maldigo mi falta de visión.

La tienda de Vicenç más abajo,(no me gustan las puertas cerraday le he dado vida) donde yo solía charlar con él, un lugar agradable, impregnado de magia creativa, que respiraba arte regido por un escultor.


Jocart la tienda de Vicenç, c/Torras i Bages 12, Sabadell.

Los recuerdos me llevan atrás en el tiempo.
Ayer hace años ...tanto tiempo ...Uf.

Conocí a mi amigo Vicenç, cuando buscaba un horno donde poder cocer mis esculturas, yo por aquella época no sabia nada del barro, de como trabajarlo, de como hundir los dedos en la tierra para sacar lo que en ella esconde.

Con Vicenç en seguida trabamos amistad, me dio algunos buenos consejos sobre como amasar el barro, de como no dejar burbujas de aire, de sacar el máximo provecho de lo que nos brinda.
Con el tiempo supe más de el, más de su vida, de como el tiempo (siempre el tiempo) lo había llevado lejos de su mujer o ex-mujer, y lejos de su hija (que me perdonen si meto la santísima pata, pero los recuerdos y las emociones se me antojan un maremagnum en la cabeza).

Curioso me acuerdo de las imagenes de sus obras en un fango excelentemente moldeado, sus "madonnas", sus exposiciones, me enseñaba una obra inacabada, una madonna con niño"
-Mas de tres años y sigo con ella,- me comentaba Vicenç- le doy unos toques, y la vuelvo a arropar entre toallas humedas, pero nunca consigo acabarla...

Curioso recuerdo sus obras...


Una idea de lo que trabajaba Vicenç


Sacado del blog: http://www.librodearena.com/blog/aprendizdeescultor/

Ayer pase de nuevo por la tienda, siempre cerrada, sin letreros, sin vida, y por fin pregunté en el comercio de al lado.

- Perdone señora sabe ud algo de Vicenç, el dueño de la tiendecita de bellas artes de aquí al lado, el escultor?

-Murió hace más de tres años, un cancer, estaba solo, menos de tres meses y ya no salio...

No quise seguir escuchando, me voy a casa,no me encuentro bien, la vida me acaba de herir, y no me encuentro bien, sueña con el barro recién horneado, con tus vírgenes con niño, y con hacer juntos esa gran obra de la que hablamos, adios amigo mio, adiós Vicenç.



A la memoria de Vicenç

6 comentarios:

Gachi dijo...

Salud Don Vicenç!

Vam dijo...

:)

KawaYama dijo...

:((

Vam dijo...

lamento que no te guste mestre

KawaYama dijo...

Me gusta el artículo, no por lo que significa de triste para ti y para muchas/os como tu.
:((

Vam dijo...

lo se nestre, a buen entendedor palabras sobran, o algo asi.