viernes, 27 de abril de 2012

Tras la tempestad.

La luz se apaga en el Norte.
Los hombres ya no tienen cobijo.
Llega el frío.

Una mujer  descalza  y desarrapada
camina entre montañas escarpadas
cubiertas de hielo.

Un valle helado es su alma,
 en su interior late una vida
 esta preñada con el semen de
los desaparecidos.

Los pies sangran, se cortan astillan.
Ella no encuentra un lugar caliente
donde descansar y parir.

Siente que su tiempo ya ha pasado y maldice
no haber aprovechado los dones con los que nació
y maldice el trono del rey loco que una vez le ofrecieron.

Y el camino se vuelve mas abrupto,
y el frío rompe  huesos tendones y alma.

Aquí  la vida no ha de germinar,
una pared de hielo le muestra
el final del camino, esta llena de ojos
que la miran
y le preguntan
y ella no responde
y
se sienta
y el viento
aulla en  en Norte.



2 comentarios:

Gachi dijo...

"Un creador, una creación"
"Dios y yo somos UNO"


:)
Abrazos

César Aguilar Gazquez dijo...

;)