lunes, 27 de abril de 2015

Compromiso de vida (una historia real)


 Noche del 3 Abril de 2011


El parto había durado más de lo que debería, o más de lo que dura un parto en el siglo XXI, la negativa de la futura madre a tomar Ocxitocina para provocar las necesarias contracciones del  nacimiento, habían derivado en que el bebe se atascase en el canal de salida y no pudiese ver la luz.

La inexperiencia de la médico recién salida de la academia que cursaba el Mir, y las dos aprendices de comadrona que teníamos como enfermeras,  preocupadas en que harían el fin de semana,  no hacían más que agravar una situación mas que deplorable.

Ella siempre había deseado tener un "parto natural" algo que en sus fueros consideraba de suma importancia, el no alterar el nacimiento, seguir lo que su conciencia le dictaba y un sinfín de razones, que yo no me atreví  siquiera  a cuestionar, brindándole mi apoyo como pareja pero dejándola experimentar y decidir su momento.


Tras 14 horas de parto, la situación se había complicado más de la cuenta, estaba a punto de entrar el tercer turno de enfermeras, recuerdo las caras de todas ellas borrosas como en una borrachera.

Me alegre cuando las niñatas que teñíamos por fin se marcharon,  yo  esperaba que la tercera entrega de comadronas fuese algo mejor que las dos primeras, aunque visto lo visto no las tenia todas.



 Margarita era una comadrona del hospital de Terrassa con más de 20 años trayendo niños al mundo y lo primero que hizo fue quedarse horrorizada con el panorama y me hizo ver a mi la situación.

La sala de parto, parecía un campo de batalla, en penumbra con música de fondo (para ayudar al parto natural) con gasas de sangre por los rincones con un olor acre  a orín del lavabo, y con una situación de la que deseo olvidarme con todas mis fuerzas.

Margarita me dijo:
-Eres el padre.

-Si- le dije tartamudeando.

- Ayudame hemos de arreglar esto.

- Que hago. le conteste.

- Le pongo la sonda a la madre para ver como esta el bebe, tu pon luz normal, limpia esto, y quita la música, esto es un hospital, no un matadero- dijo rotundamente.

En una actividad frenética de menos de 5minutos, la sala haba vuelto desde los abismos de la edad media al siglo XXI.

-Esto , no va bien, me dijo entres susurros Margarita.

-Que ocurre- le conteste aunque en mi interior hacia horas que yo sentía la voz de alarma gritando deseperadamente.

-El niño esta perdiendo fuerza, sus constantes se están debilitando y su pulso se esta yendo, ha de salir ya o...

Margarita le coloco Ocxitocina a la madre, volvimos a la posición tradicional de parto para una primeriza, y en unos minutos el niño salio del canal del parto.Nació limpio sin una gota de sangre, sin lloros sin gemido sin nada, sin...
 Mi mundo se empezó a quebrar, todo el mundo en el hospital  corría, se trajo una camilla,  al bebe lo trasladaban ...algo iba mal, muy mal.


Salí tras el bebe y las enfermeras que se lo llevaban, todos los médicos se pusieron como locos, colocaron al recien nacido  en una cámara hiperbática pero no funcionaba, le pasaron canutillos por los orificios nasales pero no respiraba.

 Yo estaba detrás mirando el reloj circular de la pared,  viendo la escena, sentía flojas las piernas, sentía mi mundo desmoronarse, los médicos se miraba y ponían caras largas.

El tiempo pareció detenerse...Grite por dentro con todas mis fuerzas diciendo:

-SI EL SE VA YO TAMBIEN -  Fue como un rugido, nunca ha gritado mi alma como en ese momento, grite para que Dios me oyese.

Acto seguido note como me levantaba de mi cuerpo, como la sala se empezaba a quedar atrás y como me empezaba a ir (juro por Dios que no invento ni una sola de estas palabras)


Empecé a morir, lo note ese día,tan real como lo es este momento.

En mi interior volví a decir:

-Si se ha de morir , pues se muere- solo dije eso, si el se iba yo me iba con él, nunca he deseado tanto algo en la vida como a mi niño, fueron palabras sin ego, sin jactancia, solo un acto de amor.

Los segundos transcurrieron a cámara lenta y de golpe todo se invirtió, Jan comenzo a llorar al unisono  que yo volvía a mi mismo, y el tiempo a su lugar.

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Han pasado años desde el suceso, mi hijo crece evoluciona y VIVE  feliz, sintiendose bienquerido.

Gracias por escuchar mi anonimo amigo
Cesar


3 comentarios:

kendopitecus dijo...

Situaciones así las he vivido también. Te entiendo y comparto tanto tu alegría presente como tu angustia pasada. Un abrazo

Gachi dijo...

:)
Cuando chicos, y cuando nos hicimos grandes, mi papá nos solía contar en el día de nuestro cumpleaños, nuestra historia de nacimiento, del nombre que nos pusieron, de como fuimos creciendo, de nuestras anécdotas más simpáticas, y del deseo que tenían para nosotros: que seamos felices... Quizás por eso es que me gustaban los cumples. Amaba esos momentos en mis recuerdos, los atesoraba uno a uno desde que tengo memoria. A ese ritual del cumpleaños, se sumaba el de comer nuestra comida favorita, era el día que una era la reina o era el rey.
hace dos años que ya no me recuerdan mis recuerdos, ni me gustan los cumpleaños.
Es bueno mantener la memoria, y de sentir como late el corazón por el otro.
Deseo que a tu vida, la mirada de Jan, los abrazos de Jan, los aprendizajes de Jan, la risa de Jan cautiven tu vivir en pura dicha y bendición.
Larga y entrañable vida de relacionamiento para los dos!
Abrazos pa'los tres.

César Aguilar Gazquez dijo...

Os deseo a ambos ese reencontrar lo que una vez se perdio, lo que una vez tuvimos y tanto nos hizo feliz, y si no es posible pues el acontecer de la vida no tiene fin, que os llegue una señal de infinita esperanza.