lunes, 14 de diciembre de 2009

La forja del estandarte

El mago se sentó frente al gran y enorme roble que le protegía que le daba sustento, y en posición de loto imagino lo mas bello que su alma podía ver, La imagino a ella, sus días pasados, cuanto la amaba, su sonrisa, sus ojos verdes, su cabello, y su corazón comenzó a llenarse de gozo, el roble refulgia ante la luz que emanaba del mago.
De pronto una sombra se cruzo ante el, los recuerdos del mal del sufrimiento , el dolor la rabia llegaron y con ellos la sed de venganza.

La frustración le impedía concentrar su atención en algo hermoso y límpido y lo intento durante horas hasta que se dio por vencido y abandonó por ese día.

Lo intento a la mañana siguiente ya la otra y el sufrimiento siempre aparecía...

Pasaron los meses los años, y el arduo trabajo no obtenía sus frutos era incapaz de sentir la magnanimidad que le habían enseñado, de ser amable y bondadoso, y aunque deseaba con todas sus fuerzas crear luz, ello le era del todo imposible.

De pronto lo comprendió, necesitaba sacar todo el odio que llevaba dentro todo aquel mal que le habían infringido sus enemigos, los asesinos de su esposa, quienes destruyeron sus sueños.
Antes de crear luz debía sacar sus propias tinieblas.

Se sentó como tantas veces ante su árbol y sumergió sus manos en todo aquel dolor, esta vez la magia funciono de la manera mas sencilla que jamás se hubiese imaginado y del mar de sufrimiento emergió el estandarte del Dragón.



Continuará...

4 comentarios:

kendopitecus dijo...

Dragón nacido de la tristeza por la pérdida, del amor en la memoria o del odio de la causa?

Kendolechón dijo...

Bonito cuento, saludos, Jan.

aprendiz dijo...

os mitos antecedem-nos na morada dos deuses.

histórias que transportamos nesta vida, para além da nossa compreensão.


a jornada do guerreiro...

:)

jansolo dijo...

Celebro que os guste.

El camino del guerrero, el Dragón nacido de una parte del alma del mago...